El Concejo de Ibagué exaltó a los propietarios de Sakana, un restaurante de sushi que en siete años de funcionamiento ha logrado crear 50 empleos directos y se ha expandido a Neiva.
Hugo Albarello y Maryeva Gómez, esposos y propietarios de Sakana, iniciaron su negocio en 2016 como una forma de salir adelante después de una situación de desempleo. La idea surgió cuando Albarello quiso abrir una fritanguería, pero su esposa le sugirió que hicieran sushi, ya que ambos sabían prepararlo.
«El Concejo de Ibagué nos exaltó por nuestro compromiso. Para nosotros es muy importante brindar oportunidades a las personas que más lo necesitan. Creemos que todos merecen tener la oportunidad de trabajar y generar ingresos. En Sakana tenemos empleados con discapacidad o en situación de vulnerabilidad, y estamos comprometidos a seguir generando oportunidades para estas personas» afirmó Albarello.
En ese momento, la oferta de sushi en Ibagué era muy reducida, por lo que el concepto de Sakana fue bien recibido por los ibaguereños. Hoy, la empresa cuenta con cuatro puntos de venta en la ciudad y uno en Neiva Sakana, Nikei y Gringo Burger.
«Lo más importante en iniciar un emprendimiento es la constancia y la perseverancia», dijo Albarello. «Al principio no da resultados y puede ser frustrante, pero si uno persevera va a encontrar el éxito».
Los propietarios de Sakana también destacaron la importancia de definir el target de clientes y hasta dónde se quiere proyectar la marca. En su caso, el objetivo es llevar la marca a nivel nacional.
«Queremos que Sakana sea la marca más grande de sushi a nivel nacional», dijo Gómez. «Creemos que Ibagué es una ciudad llena de potencial y que hay oportunidades para crecer».
Sakana es un ejemplo de emprendimiento exitoso que ha generado oportunidades para muchas personas en Ibagué. La empresa es un referente de la gastronomía local y aspira a convertirse en una marca reconocida a nivel nacional.